Clases de Costura Zulú

Frank Devlyn articulos, Rotary 0 Comments

Aunque el pintoresco Valle de las Mil Colinas en las afueras de Durban (Sudáfrica), ofrece un paisaje impresionante, las posibilidades de trabajo para el pueblo zulú, que vive allí en tierras tribales, son desoladoras. Hace tres años, el cercano Club Rotario de Hillcrest abordó el tema de la tasa de desempleo asociándose con Embocraft, un grupo de desarrollo de aptitudes de la provincia de KwaZulu-Natal. El grupo ofrece clases de costura, computación, textiles, soldadura y carpintería, con el objetivo de aliviar la pobreza.

Los rotarios de Hillcrest han copatrocinado cuatro cursos de costura, cada uno compuesto de 15 sesiones, para adultos mayores u otros que no pueden viajar a las áreas rurales para trabajar. “No hay mucho trabajo disponible de manera que las personas tienen que viajar para trabajar. Eso puede significar el uso de taxis o autobuses, que son caros”, explica Peter Dupen, ex gobernador del distrito.

Los participantes, aproximadamente diez en cada clase, aprendieron a coser en máquinas manuales artículos básicos como fundas de cojines, servilletas y fundas para almohadas. La comunidad se encarga luego de elegir a los mejores estudiantes de las primeras tres clases para que puedan participar en la cuarta clase, en la que se utilizan máquinas eléctricas donadas por Embocraft y los clubes rotarios de Hillcrest, Winnipeg, Manitoba (Canadá) y Royston (Inglaterra).

Los rotarios de Hillcrest, con la ayuda del club de Winnipeg, actualizaron el centro comunitario Phakama, donde tienen lugar las clases de capacitación de costura, el cual ofrece un lugar para las reuniones de los adultos mayores, un área para cocinar y una guardería en el otro lado del edificio. El club también agregó mejores inodoros y lavamanos.

El proyecto de costura ha sido un éxito, expresó Dupen, y los participantes han vendido varios de los artículos que han creado. A continuación, los rotarios ofrecerán entrenamiento para coser uniformes para los escolares de la comunidad, dándoles así algo de ingreso a los artesanos y logrando que los uniformes sean más económicos para las personas locales. “El proyecto en su totalidad es muy positivo, y nosotros estamos felices de trabajar con ellos”, dijo Dupen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *